Historias de los siglos futuros
Historias de los siglos futuros El hecho de darse el nombre de Goliath y de envolverse en el misterio, fue por su parte una pequeña broma, explicó más tarde. Goliath podÃa despertar la imaginación del Mundo y trastornarlo, mientras que Percival Stulz, aquel enclenque con sus patillas y sus gafas, habrÃa sido incapaz de mover un grano de arena.
Pero pronto la gente superó el desengaño causado por la apariencia fÃsica de Goliath y sus antecedentes. Respetó en él al espÃritu superior de todos los siglos, le quiso por él mismo, por sus ojos miopes y graciosos y la manera inimitable con que fruncÃa las cejas cuando se reÃa. Le quiso por su simplicidad, su camaraderÃa y su calurosa mansedumbre, por su debilidad por las almendras saladas y su aversión a los gatos.
Hoy en dÃa, en la ciudad maravilla de Asgard, se levanta con temible magnificencia la estatua de Goliath. Aplasta las pirámides y todos los monumentos monstruosos y manchados de sangre de la Antigüedad. Sobre este monumento, como todo el mundo sabe, esta grabada, sobre bronce imperecedero, la frase profética del superhombre: