Historias de los siglos futuros
Historias de los siglos futuros El Robin de los Bosques de las finanzas, el que no atacaba más que a los ricos, se esconde en un exilio campestre, al abrigo de las necesidades. Este es el final de una novela propia para «jóvenes muchachas». El paso de un estilo de aventuras a un estilo sentimental y bucólico es representativo de una escritura de renuncia.
El Valle de la Luna comienza como una novela social -es el desarrollo de un aspecto muy sumariamente tratado en El talón de hierro (p. 222)- y se orienta hacia la novela iniciática y después al lirismo bucólico. Saxonne expone así la problemática de la novela:
«Por su imaginación desfilaban las innumerables generaciones de los humildes ingenuos, los Billys y los Saxonnes, los Berts y las Marias, los Toms y las Saras. ¿Y hacia qué fin? Hacia las cubas de salmuera y las tumbas (…). Se sentía como castigada sin razón, como prisionera a consecuencia de algún error judicial. Ahora había encontrado el medio de EVADIRSE» (subrayado por el autor). T. II (p. 12).
¿El socialismo? Es un sueño (p. 18). Es decir que el final de la novela aparece también como una evasión individual, de hecho como una renuncia.
A través de la utilización de una forma novelística tramposa, las obsesiones y los temas de London animan un mundo utópico en el que debemos saber a la vez descubrir las aspiraciones y reconocer las formas mitificadas que traducen.