Historias de los siglos futuros
Historias de los siglos futuros A la edad de seis años, el pequeño Emile fue a vivir a casa de la Sra. Anne Bartell, su tÃa materna, pero desprovista de toda simpatÃa hacia este niño sensitivo e introvertido. Llena de vanidad y seca de corazón, esta mujer, por lo demás agobiada por la miseria y teniendo que soportar un marido vago e inútil, consideraba al pequeño Emile como una carga suplementaria, lo que se cuidaba de hacérselo notar. Citemos un ejemplo del trato que recibió en este primer y tierno perÃodo de formación.
VivÃa con el matrimonio Bartell desde hacÃa más de un año, cuando se rompió una pierna. El accidente ocurrió cuando jugaba en el tejado a pesar de la prohibición expresa de su tÃa, como lo han hecho y lo seguirán haciendo todos los niños hasta el fin de los siglos. La pierna se partió por dos sitios, entre la rodilla y el muslo. Con la ayuda de sus compañeros asustados, Emile consiguió arrastrarse hasta el umbral de la casa, donde se desmayó. Los chiquillos del barrio temÃan a la arpÃa de rasgos duros que dirigÃa la casa. Sin embargo, armándose de valor, tiraron de la campanilla y avisaron a Anne Bartell del hecho. Sin mirar tan siquiera al pobre niño tendido en la acera, cerró la puerta violentamente y volvió a sus asuntos.