La gente del abismo
La gente del abismo Hoy en dÃa los amos económicos, mediante tretas menos arbitrarias aunque no menos crueles, han expulsado a los indeseables pero necesarios obreros a unos ghettos de extraordinaria e inmensa pobreza. El East End de Londres es uno de esos ghettos, en los que los ricos y poderosos no residen, donde los viajeros no acuden y donde dos millones de trabajadores se mueven como un enjambre, se reproducen y mueren. No hay que suponer que todos los trabajadores de Londres se concentran en el East End, pero existe una clara tendencia a que asà sea. Los derribos constantes que asolan los barrios marginales de la ciudad atraen a una gran corriente de gente sin hogar hacia esta zona. En doce años, un barrio conocido como «El Londres de más allá de la Frontera», situado por detrás de Aldgate, Whitechapel y Mile End, ha visto incrementada su población en 260.000 o más habitantes, o lo que es lo mismo, en más de un sesenta por ciento. Las iglesias, por citar un ejemplo, sólo tienen asientos para uno de cada treinta y siete miembros de este barrio.