Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London —Esto por tu desobediencia en general, ¡zas! Y esto por tu desobediencia en particular, ¡zas, zas! Y esto por Esanetuk. Y esto por el bienestar de tu alma. Y esto por Klutku. Y esto por los privilegios que has recibido de Dios. Y esto por tus ricas primicias. Y esto por tu impuesto sobre la renta y por los panes y los peces. Y esto por toda tu desobediencia. Y esto, finalmente, para que en adelante andes con cuidado y atención. Ahora cesa de resoplar y levántate. Abróchate las botas de nieve y ve delante, abriendo camino para los perros. ¡Anda, aprisa!
Thomas Stevens sonreÃa tranquilamente cuando encendió el quinto cigarrillo, enviando al techo nubecillas de humo.
—Pero ¿cómo quedó la gente de Tattarat? —le pregunté—. ¿No fue una crueldad abandonarles con el hambre?
Y Thomas Stevens, riendo, entre dos espirales de humo, contestó:
—¿No les quedaron los perros cebados?