Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London Era sincero su asombro. Ellos no se creÃan capaces de lamentarse por haber hecho una transacción, asà que no lo comprendÃan en otro hombre.
—¡Infeliz chechaquo! —murmuró Hootchinoo Bill mientras miraban al pobre sueco desaparecer por el camino.
—Esto no es Oro Abundante —dijo Kink Mitchell.
Y antes de que terminara el dÃa, compraron harina y tocino a precios exorbitantes con el polvo de Ans Handerson y abandonaron la comarca, en dirección de los arroyos que se hallan entre el Klondike y el Indian River.