Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London —Como no sabes contar más allá de diez…, te lo explicaré. Levanta las manos. Entre las dos tienes diez dedos. Muy bien. Ahora yo cojo este grano de arena… guárdalo, Hoo-hoo.
Puso el grano de arena en la mano del muchacho y continuó:
—Ahora este grano de arena está en lugar de los diez dedos de Edwin. Añado otro grano y otro y otro hasta haber añadido tantos como dedos tiene Edwin. Esto forma lo que se llama cien. Recordad bien esta palabra, cien. Ahora pongo este guijarro en la mano de Hare-Lip. Está en lugar de diez granos de arena, o diez veces diez dedos, o sea, cien dedos. Pongo diez guijarros y representan mil dedos. Cojo una concha y esta en lugar de diez guijarros, o cien granos de arena, o mil dedos…
De esta manera, trabajosamente y repitiendo mucho, continuó esforzándose por inculcar en aquellas cabecitas una idea rudimentaria de la numeración. Según iban aumentando las cantidades hacÃa que los chicos guardaran en las manos las diferentes magnitudes. Para sumas mayores colocaba los sÃmbolos sobre tablas; y cuando se agotaron los sÃmbolos se vio obligado a usar los dientes de los cráneos, que representaron los millones, y los caparazones de los cangrejos, los billones. Y entonces se detuvo, porque los chicos empezaban a dar muestras de cansancio.