Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London Abandonando los dos cadáveres, recorrà el hotel en llamas hasta llegar al garaje, donde tuve la suerte de encontrar el automóvil del doctor. Los depósitos estaban llenos de gasolina y todo a punto para ponerse en marcha. En él atravesé la ciudad en ruinas y regresé al campo de deportes. Volvieron los demás expedicionarios, pero ninguno habÃa sido tan afortunado como yo. El profesor Fairmead encontró un pony de Shetland, pero el pobre animal, atado en una cuadra y abandonado allà varios dÃas, sin comer ni beber, estaba tan débil que no servÃa para llevar ninguna carga. Algunos opinaban que debÃamos dejarlo en libertad, pero yo insistà en que lo conserváramos, pues si llegábamos a quedarnos sin provisiones, podÃa servirnos de alimento.
La expedición se dispuso a partir. Éramos cuarenta y siete, entre ellos muchas mujeres y niños. El presidente de la Facultad, viejo, enfermizo y agotado por los horribles acontecimientos de la última semana, iba en el automóvil con varios niños y la anciana madre del profesor Fairmead. Wathope, un joven profesor de inglés, gravemente herido de un balazo en una pierna, conducÃa el coche. Los demás Ãbamos a pie y el profesor Fairmead llevaba el pony.