Los mejores cuentos de Jack London

Los mejores cuentos de Jack London

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El día hubiera sido de los más espléndidos de verano a no ser por el humo que cubría el cielo, y a través del cual asomaba pálido un sol sombrío como un disco siniestro. Pero nos habíamos acostumbrado a este sol de color de sangre. Pero el humo era lo peor. Nos irritaba la nariz y los ojos, que teníamos enrojecidos. Dirigimos nuestros pasos hacia el sudoeste, a través de las interminables calles suburbanas, para alcanzar las primeras colinas que limitaban la llanura donde se encontraba enclavada la ciudad. Únicamente por este camino teníamos la esperanza de llegar al campo libre.

Avanzábamos muy poco. Las mujeres y los niños no podían acelerar el paso. Ni siquiera se soñaba entonces en caminar como lo hacemos hoy, hijos míos. En realidad, no sabíamos andar ninguno de nosotros. Fue después de la peste cuando aprendí a caminar de veras. Por lo tanto, debíamos ajustar nuestro paso al de los más lentos, pues no nos atrevíamos a separarnos por miedo a los malhechores. Ya habían disminuido mucho estas fieras humanas, porque la peste los había diezmado, pero aún quedaban los suficientes para ser una amenaza constante. Muchos de los hermosos hoteles que allí se levantaban habían sido respetados por el fuego, aunque por todas partes se veían ruinas humeantes. Parecía que los criminales hubiesen saciado al fin su insensato deseo de quemar, pues cada vez era más raro ver casas recién incendiadas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker