Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London —Hay que apretar la soga de cuando en cuando —decÃa el chófer, mientras ella ejecutaba aquel repugnante oficio—. A veces se pone algo tonta, profesor, algo tonta; pero un puñetazo en las mandÃbulas la vuelve más mansa y humilde que un cordero.
Poco después me dijo:
—DeberÃamos repoblar la tierra, doctor. Usted está en buenas condiciones, pero no tiene mujer. Yo no soy partidario de un arreglo al estilo de los jardines del Edén, pero, como no soy orgulloso, le diré a usted una cosa.
Señaló a su hijita, que apenas contaba un año.
—He aquà a su esposa, doctor, aunque tendrá que esperar a que crezca. Es muy rica, ¿verdad? Aquà todos somos iguales, aunque yo sea el mayor sapo del cenagal. Pero no me desdigo, no. Le hago este honor, profesor Smith, el más grande honor, al desposarle con esta hija mÃa y de Vesta Van Warden. ¿Pero no es una verdadera lástima que Van Warden no esté aquà para verlo?