Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London —¡Caramba, si es Jees Uck! —dijo Neil Bonner, cuando entró.
Lo dijo muy sereno, sin un acento de alegre cordialidad, yendo hacia ella y estrechándole ambas manos, pero clavando en sus ojos una mirada de inquietud que ella comprendió.
—¡Hola, Neil! —exclamó ella—. Estás muy bien.
—Mucho mucho, Jees Uck —contestó afectuoso, pero observando a Kitty con disimulo a fin de adivinar por algún indicio lo que habÃa pasado entre ellas.
Sin embargo, conocÃa demasiado a su mujer para esperar tal indicio aun cuando hubiese ocurrido lo peor.
—Bueno, no puedo expresar lo contento que estoy de verte —continuó—. ¿Qué ha sucedido? ¿Has dado con una mina? ¿Cuándo llegaste?
—¡Oo-a! He llegado hoy —repuso ella, y su voz buscaba instintivamente los acentos guturales—. No encontré nada, Neil. ¿Conoces al capitán Markheim de Unalaska? Estuve mucho tiempo de cocinera en su casa. No gasté dinero. Ahorré el suficiente. Muy bien, pensé, voy a ver el paÃs del Hombre Blanco. Muy hermoso el paÃs del Hombre Blanco —añadió.