Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London —¿Es tu niño, eh, Jees Uck? —dijo.
Y después, volviéndose a Kitty:
—¡Hermoso muchacho! Con estas manos podría hacer algo en nuestro mundo.
Kitty asintió.
—¿Cómo te llamas? —preguntóle.
El pequeño salvaje dirigió hacia ella su rápida mirada y así permaneció un rato, como si quisiera indagar lo que motivaba la pregunta.
—Neil —respondió deliberadamente cuando acabó su investigación.
—Hablaba Injun —dijo Jees Uck interviniendo oportunamente y modificando el lenguaje a su capricho—. Él habla Injun, nee-al es lo mismo que «cisne». Al niño le gustan los cisnes; grita siempre a los cisnes. Dice: «Nee al, nee al»; todo el tiempo dice: «nee-al».
Jamás había oído Bonner sonidos más deliciosos que aquella mentira de Jees Uck. Era la solución, y comprendió que estaba justificada la impasibilidad de Kitty.
—¿Y su padre? —preguntó Kitty—. Debe ser un hombre muy hermoso.
—Oo-a, sí —le contestó—. Su padre muy hermoso. Naturalmente.
—¿Le conociste tú, Neil? —inquirió Kitty.