Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London —Se llama Mabel —prosiguió Pentfield—. También será conveniente que sepas encontrar la casa. Tan pronto como llegues a San Francisco, toma un coche y di solamente: «Holmes place, Myrdon Avenue». No creo sea necesario decir lo de Myrdon Avenue. El cochero sabrá dónde vive el juez Holmes.
—Además —continuó Pentfield después de una pausa—, no estarÃa de más que me comprases algunas de esas cositas que… hem…
—Que un hombre casado debe tener en su casa —le interrumpió Hutchinson, riendo.
Pentfield se rio también.
—Naturalmente, servilletas, manteles, sábanas, fundas de almohada y cosas asÃ. Y podrÃas comprar una buena vajilla. Ya comprenderás que a ella le será difÃcil poder ocuparse de todo esto. Puedes mandarlo todo en el vapor que hace la travesÃa por el mar de Behring. ¿Y qué te parece un piano?
Hutchinson aprobó la idea cordialmente. Sus escrúpulos se habÃan desvanecido y aceptaba su misión con entusiasmo.