Martin Eden
Martin Eden Pero le angustiaba su lejanía. La joven estaba a una gran distancia, y no sabía cómo llegar hasta ella. Siempre había tenido éxito con las jóvenes y las mujeres de su clase; pero jamás se había enamorado de ninguna, y a ella la amaba… y no porque perteneciera a otra clase social. Su amor la elevaba por encima de cualquier clase. Ruth era un ser especial, tan especial que no se atrevía a acercarse a ella como un enamorado. Es cierto que, a medida que adquiría conocimientos y vocabulario, se aproximaba a ella, hablaba el mismo lenguaje y descubría ideas y aficiones comunes; pero eso no satisfacía sus anhelos de enamorado. Su imaginación la había convertido en una criatura divina, demasiado divina, demasiado espiritual para tener cualquier contacto físico con él. Era su propio amor el que la alejaba de él y la volvía inaccesible. Era el amor el que le impedía conseguir lo que tanto deseaba.