Martin Eden
Martin Eden Recuperó el hacha en medio de la Vía Láctea de cheques, camisas almidonadas y manuscritos, y se dispuso a matar a Joe en cuanto bajase. Pero nunca llegó al suelo. En lugar de eso, a las dos de la madrugada, Maria, que había oído sus gemidos al otro lado del tabique, entró en la habitación y colocó algunas planchas calientes alrededor de su cuerpo y unos paños húmedos sobre sus ojos doloridos.