Martin Eden
Martin Eden —¿Cómo se llama tu amiga? —preguntó a la joven que se reía tontamente, señalando con la cabeza a su compañera.
—¿Por qué no se lo preguntas a ella? —le respondió, ofendida.
—Está bien, ¿cómo te llamas? —inquirió, volviéndose hacia la joven de ojos oscuros.
—Aún no me has dicho cómo te llamas tú —repuso ella.
—No me lo has preguntado —exclamó sonriendo—. Además, ya lo has adivinado… a la primera. Me llamo Bill.
—¡Qué mentiroso! —la joven le miró a los ojos, provocativa—. ¿Cuál es tu verdadero nombre?