El terror en la literatura
El terror en la literatura Los romances góticos, tanto ingleses como alemanes, comenzaron a aparecer en una multitudinaria y mediocre profusión. La mayoría de ellos eran simplemente ridículos a la luz del gusto de la época, y la famosa sátira de la señorita Austen, La abadía de Northanger, fue en todos los sentidos un merecido rechazo a una escuela que se había hundido profundamente en el absurdo. Aquella escuela en particular estaba en vías de extinción, pero antes de su definitiva desaparición, emergió de ella su última y más importante figura en la persona de Charles Robert Maturin (1782-1824), un desconocido y excéntrico párroco irlandés. Del vasto cuerpo de variados escritos, que incluye una confusa imitación llamada Venganza fatal o la familia de Montorio (1807), al final Maturin desarrolló la vívida obra maestra del terror Melmoth el errabundo (1820), en la cual la historia gótica alcanzó unas alturas de puro terror espiritual que nunca había conocido con anterioridad.