En las montañas de la locura
En las montañas de la locura –las lavas que derraman sin descanso
sus sulfúreas corrientes por el Yaanek
en las más lejanas regiones del Polo-
que gimen al rodar por las laderas del monte Yaanek
en las tierras del polo boreal.
Danforth era un gran aficionado a la lectura de libros excéntricos y me había hablado mucho de Poe. A mí me interesaba este autor por el ambiente antártico de su única narración larga, la del enigmático e inquietante Arthur Gordon Pym. En la costa desnuda y sobre la gran barrera de hielo del fondo, millares de grotescos pingüinos graznaban y agitaban sus aletas, mientras que en el agua se veía un gran número de gruesas focas, o bien nadando, o bien tendidas sobre grandes trozos de hielo a la deriva.