En las montañas de la locura
En las montañas de la locura Sólo eran necesarios cuatro aeroplanos para transportar el equipo de exploración; el quinto lo dejamos a cargo de un piloto y dos hombres de la tripulación, en el depósito, como medio de llegar basta nosotros desde el Arkham en caso de que se perdieran todos los aeroplanos de exploración. Más adelante, cuando utilizáramos todos los demás aeroplanos para el transporte del equipo, destinaríamos uno o dos a establecer una especie de puente aéreo entre el depósito y otra base permanente situada en la gran meseta, entre 600 y 700 millas en dirección sur, más allá del glaciar de Beardmore. A pesar de los informes casi unánimes acerca de los terribles vientos y tempestades que soplaban sobre la meseta, decidimos prescindir de bases intermedias, arriesgándonos así en beneficio de la economía y de una probable eficiencia.