Las Ratas en las paredes
Las Ratas en las paredes El hombre que marchaba detrás de mà -el único componente del grupo de más edad que yo- profirió el manido «¡Dios mÃo!» con la más quebrada voz que recuerdo. Del total de los siete expedicionarios, sólo sir William Brinton conservó el aplomo, algo que debe apuntársele en su haber, sobre todo si se tiene en cuenta que encabezaba el grupo y, por tanto, debió ser el primero en verlo todo.