Viajes al otro mundo
Viajes al otro mundo —Siento tener que pedirte que aguardes fuera; serÃa un crimen permitir que baje a este lugar una persona tan nerviosa como tú. No puedes imaginarte, ni siquiera por lo que has leÃdo y por lo que te he contado, las cosas que voy a tener que ver, y las que voy a tener que hacer. Es un trabajo diabólico, Carter, y dudo que nadie que no tenga unos nervios de acero pueda afrontarlo y regresar después a la superficie en su sano juicio. No te ofendas, que bien sabe el cielo lo que me gustarÃa tenerte conmigo; pero, en cierto sentido, la responsabilidad es mÃa, y no podrÃa llevar a una persona tan nerviosa como tú a una muerte probable, o a la locura. ¡Ya digo que no te puedes figurar lo que hay ahÃ! Pero te doy mi palabra de tenerte al corriente, por el teléfono, de todo lo que haya ¡Tengo aquà hilo suficiente para llegar al centro de la tierra y volver!