Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles ¿Adónde va un indio que no ensille, que no salte en pelos? ¿Al toldo vecino que dista cuadras? Irá a caballo. ¿Al arroyo, a la laguna, al jagüel, que están cerca de su misma morada? Irá a caballo. Todo puede faltar en el toldo de un indio. Será pobre como Adán. Hay una cosa que jamás falta. De dÃa, de noche, brille espléndido el sol o llueva a cántaros en el palenque hay siempre enfrenado y atado de la rienda un caballo.
A horse! A horse! My kingdom for a horse!
Todo, todo cuanto tiene dará el indio en un momento crÃtico, por un caballo:
Mudábamos, tomando a mano.
Es una operación campestre entretenida, no haciéndola torpemente, es decir, enlazando.