Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles Mientras mudábamos, llegaron varios indios del norte, de afuera, como dicen ellos. Nosotros le llamamos asà al sur.
Viendo sus caballos tan trasijados, le pregunté a Caniupán:
—¿De dónde vienen éstos?
—Esos viniendo de afuera, boleando me contestó.
Eran las últimas descubiertas que regresaban, pero Caniupán no querÃa confesarlo.
—¿Qué habiendo por los campos, hermano? —le agregué.
—Muy silencio estando Cuero, Bagual y Tres Lagunas.
—¿Entonces, indios no desconfiando ya de mÃ? —proseguÃ.
Camilo Arias interrumpió el diálogo, avisándome que estábamos prontos.
—¡A caballo! —grité, montamos, nos pusimos en marcha, y pocos minutos después entrábamos en el monte de Leubucó.