Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles —Rufino Pereira.
—¿De dónde eres?
—No sé.
—¿Dónde has nacido?
—No sé.
—¿Quiénes son tus padres?
—No sé.
—¿En qué trabajabas antes de ser soldado?
—En nada.
—¿Sabes por qué te han destinado?
—No sé.
—Dicen que eres ladrón, cuatrero y asesino.
—Asà será.
—Pero ¿tú que crees?
—Yo no soy hombre malo.
—¿Qué eres entonces?
—Soy hombre gaucho.
—Pero, por eso solamente no te han de haber destinado.
—Es que los jueces no me quieren.
—No te habrás querido someter a su autoridad.
—No me ha gustado ser soldado; cuando he sabido que me buscaban he andado a monte. He peleado algunas veces con la partida, y la he corrido.
—¿Eso es todo lo que has hecho?
—Todo.