Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles Resolvimos decirla, si el tiempo estaba bueno, si no había viento o tierra, en campo raso, apoyando el altar sagrado en el viejo tronco de un chañar inmenso, cuyos gajos corpulentos le servirían de bóveda.
Mañana estaremos de misa.