Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles Una noche eterna. Apresto del campo al amanecer después de la helada. En marcha. Encuentro con indios. Me habÃan descubierto de muy lejos. Medios que emplean los indios para conocer a la distancia si un objeto se mueve o no. La carda. Un monte. Gente de Baigorrita sale a encontrarnos. Baigorrita. Su toldo. Conferencia y regalos. Las botas de mis manos. Corneadas. Una cara patibularia.
Hizo tanto frÃo, que ni teniendo lumbre toda la noche pude conciliar el sueño. Me di cien vueltas en la cama.
¡Qué envidia me daba oÃr roncar a los soldados, lejos del fogón, hechos una bola como el mataco!
Ni la helada, ni el viento, ni la lluvia, ni el polvo les incomoda a ellos.
Este mundo se vuelve puras compensaciones. Yo tenÃa abundantes cobijas, quien atizara el fuego toda la noche, y no podÃa dormir.
Ellos apenas tenÃan con qué taparse, y dormÃan como unos santos varones.
La noche me parecÃa eterna.