Una excursión a los indios Ranqueles

Una excursión a los indios Ranqueles

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El espía se puso de pie. Tenía un gran cuchillo medio atravesado por delante. Le miré. Su cara revelaba curiosidad, pero no mala intención.

—¿Qué gritos son esos? —le pregunté.

—Parecen borrachos —me contestó.

—A ver; fíjate —le dije.

Paró la oreja; los gritos seguían aproximándose. Yo no percibía bien lo que decían. Ya no resonaba en el silencio de la noche mi nombre, sino ecos araucanos.

—¿Qué dicen? —le pregunté, pareciéndome oír una voz conocida.

—Es Camargo —me contestó.

—¿Camargo?

—Sí, viene con unos indios borrachos, ya llegan.

En efecto, sujetaron los caballos e hicieron alto detrás del toldo de Baigorrita, presentándoseme acto continuo Camargo.

—¡Mi Coronel —me dijo, echándome el tufo—, acuéstese, acuéstese pronto!

—¿Por qué, hombre?

—¡Acuéstese, señor, acuéstese!

—Pero, ¿por qué?

—Caiomuta viene muy borracho.

Y esto diciendo, me tomó del brazo y me empujó hacia la enramada en que estaba mi cama.

—Acuéstese, señor —dijo el espía también.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker