Una excursión a los indios Ranqueles

Una excursión a los indios Ranqueles

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Iba a decir, que al pasar por el alojamiento de don Mateo, supe por él que en mi batallón había tenido lugar un suceso desagradable.

—¿Usted paseando, amigo, y en su reducto matando vivanderos?

—¡No embrome, viejo!

—¿Qué no embrome? Vaya y verá.

Piqué el caballo y lleno de ansiedad y confusión partí al galope, llegando en un momento a mi reducto.

No tuve necesidad de interrogar a nadie. Un hombre maniatado que rugía como una fiera en la guardia de prevención me descorrió el velo del misterio.

—¡Desaten ese hombre! —grité con inexplicable mezcla de coraje y tristeza.

Y en el acto el hombre fue desatado, y los rugidos cesaron, oyéndose sólo:

—Quiero hablar con mi Comandante.

Vino el Comandante de campo, y en dos palabras me explicó lo acontecido.

—¡Han asesinado a un vivandero que estaba de visita en el rancho del alférez Guevara!

—¿Quién?

—El cabo Gómez.

—¿Y quién lo ha visto?

—Nadie, señor; pero se sospecha sea él, porque está ebrio, y murmura entre dientes: —Había jurado matarlo, ¡un bofetón a mí!…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker