Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Pero si esto ocasiona la pérdida de la república, también produce, y con mayor frecuencia, la de los ciudadanos que inducen a tales empresas; porque, confiando el pueblo en la victoria, cuando sobreviene el desastre no lo atribuye a la mala fortuna, ni a la imposibilidad de vencer, sino a malicia o ignorancia de los jefes, y no pocas veces los mata, o los aprisiona o los destierra, como sucedió a muchísimos capitanes cartagineses y a muchos atenienses. Y no les valen sus anteriores victorias, porque la última derrota las hace olvidar. Esto ocurrió a nuestro Antonio Giacomini que, no pudiendo tomar Pisa, como el pueblo esperaba y él prometió, fue tan grande su impopularidad que, a pesar de los buenos y numerosos servicios anteriores, debió la vida a la clemencia de las autoridades, no a motivos que contrarrestaran la antipatía del pueblo.