Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio El rey de Lidia, Creso, enseñó al ateniense Solón, entre otras diferentes cosas, su inmenso tesoro, preguntándole qué le parecía su poder; a lo que respondió Solón que por aquella riqueza no lo juzgaba muy fuerte, puesto que la guerra se hacía con hierro y no con oro, y alguno con más hierro que él podía quitarle el oro.
Además, cuando, después de la muerte de Alejandro, una multitud de galos pasó a Grecia y luego a Asia, y envió al rey de Macedonia embajadores para ajustar la paz, el rey, por hacer alarde de su poder y asombrarlos, les enseñó el oro y la plata que tenía, y a su vista los embajadores, que casi habían firmado ya la paz, la rompieron por el deseo de apoderarse de aquellas riquezas, perdiendo el rey lo que para su defensa había acumulado.
Hace pocos años que los venecianos, con su erario lleno de dinero, perdieron casi todos sus Estados, sin poder defenderlos.