Discursos sobre la situación de Florencia tras la muerte del joven Lorenzo de Médicis
Discursos sobre la situación de Florencia tras la muerte del joven Lorenzo de Médicis Después de este suceso quiso la ciudad tener forma de gobierno republicana, y no atinó a establecerla de suerte que fuese duradera; porque las nuevas instituciones, ni satisfacían las pasiones populares, ni servían para contenerlas; apartándose tanto de las que son propias de una verdadera república, que un gonfaloniero vitalicio, si era hábil y ambicioso, con facilidad podía ser príncipe, y si bueno y débil, con mayor facilidad podía caer, arrastrando con su caída la ruina de las instituciones.
Y porque sería larga materia la de exponer todas las razones, sólo diré una, cual es que el gonfaloniero no tenía a su alrededor quien pudiera defenderle siendo bueno, ni refrenarle o corregirle si era malo.[5] [668]
La causa de que todas estas instituciones hayan sido defectuosas consiste en que las reformas no se hacían atendiendo al bien común,[6] sino al dominio y la seguridad de los partidos, lo cual tampoco se conseguía, porque siempre quedaba alguno descontento y constituía excelentísimo instrumento para los deseosos de mudanzas.