La tregua
La tregua En casa, la situación no es mejor. Sus hijos, Esteban, Blanca y Jaime, son casi extraños para él. Con Esteban hay respeto, pero poca comunicación. Blanca, aunque cariñosa, es reservada, y Jaime es el más distante, el que parece vivir en otro mundo. MartÃn los observa con una mezcla de amor y resignación, consciente de que nunca ha sabido cómo acercarse a ellos.
La rutina lo consume: de la oficina a casa, de casa a la oficina. Los dÃas transcurren entre informes y balances, sin grandes sobresaltos, salvo algún que otro momento de irritación cuando un superior exige algo urgente. Pero incluso eso ha dejado de afectarlo. Nada lo sacude realmente.
Hasta que llega ella.
Un dÃa cualquiera, en medio de su tediosa jornada laboral, aparece en la oficina Laura Avellaneda, una joven de 24 años, tÃmida, discreta, con una sonrisa leve que parece contener más de lo que muestra. No es hermosa de una forma evidente, pero hay algo en ella que lo intriga. Y aunque todavÃa no lo sabe, esa presencia cambiará por completo el curso de su vida.