Amalia
Amalia —Que llegará tarde, y que entretanto inspira las cartas que escriben al general desde Montevideo para que no exponga su ejército y espere esa expedición que, o no vendrá, o si viene, hará que Rosas transe con los franceses, antes de llegar las fuerzas al Janeiro.
—¡Pero sería una infamia de parte de la Francia! —repuso Eduardo.
—En política no se miden las acciones por la moral individual de los hombres, Eduardo.
—¿Y es positivo que le den esos consejos al general Lavalle? —preguntó el doctor Alcorta.
—Sí, señor; se los dan los más de la comisión argentina, que no quieren esperar nada sino de un gran ejército.
—¡Ah, si yo fuera Lavalle! —exclamó Eduardo.