Amalia
Amalia El café de don Antonio era la bolsa política de Montevideo en 1840 desde las siete hasta las once de la noche, en cuyas horas se sucedían dos géneros de concurrentes: unos que iban, de las seis a las ocho de la noche, a hablar de política y tomar café; otros, de las ocho a las once, a hablar de política, jugar y cenar.
En esa época, la época de oro de Montevideo, parecía que el metal precioso pesaba demasiado en el bolsillo de los habitantes de la capital oriental, que buscaban un lugar cualquiera donde ir a derramarlo con profusión, quedando tan tranquilos en las pérdidas como en la fortuna, pues todos sabían que la bolsa que hoy se agotaba, se llenaba mañana sin gran trabajo, en esos días del movimiento y de la riqueza de Montevideo.