Amalia
Amalia »Estos ríos, inmensos como el mar, que se cruzan como arterias del cuerpo gigantesco de la América, y refrescan por todas partes sus entrañas, abrasadas con el fuego de sus metales.
»Esos espesos bosques, donde la salvaje orquesta de la Naturaleza está convidando a la armonía del arte y de la voz humana.
»Esta brisa, suave y perfumada, que pasa por la frente de estas regiones como el suspiro enamorado del genio protector que las vigila.
»Estas nubes, matizadas siempre con los colores más risueños y suaves de la Naturaleza.
»Sí, todos esos magníficos espectáculos son palabras elocuentes del lenguaje figurado de Dios, con que revela el porvenir de estas regiones.
»Las generaciones se suceden en la humanidad, como las olas de este río inmenso como el mar.