Amalia

Amalia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pero ¿no ve ese hombre de Dios, que va a conmover todo el país?

—A eso ha venido.

—Pero ¿qué mal le hemos hecho? ¿No ha vivido tranquilo en la Banda Oriental sin que jamás hayamos ido a molestarlo? ¿Cree usted que una obra como la suya tenga perdón de Dios?

—No sé, señor don Felipe; pero en todo caso yo preferiría que no lo tuviese de los hombres, porque Dios está muy lejos, y Lavalle está muy cerca.

—Sí, más cerca de lo que debiera estar. ¿Conoce usted el diario de las marchas que ha hecho ya?

—No, señor.

—A ver, señor don Cándido ¿sacó usted copia del diario de marchas?

—Ya está lista, Excelentísimo señor gobernador delegado —contestó el secretario privado, haciendo una profunda reverencia.

—Léalo usted.

Don Cándido se echó para atrás en su silla, alzó un papel a la altura de sus ojos, y leyó:

Marcha del ejército de los traidores inmundos unitarios desde el día 11 del corriente:

Día 11. — Marchó todo el ejército hacia los Arrecifes, y llegamos a la estancia de Dávila a las tres y media de la tarde, donde acampamos y carneó el ejército.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker