Amalia

Amalia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En los brazos de los federales, de los federales dignificados con la casaca de nuestros generales, o con el bastón de nuestros magistrados, pero plebeyos y corrompidos de corazón, el retrato del dictador fue conducido hasta los templos y recibido en la puerta de ellos por los sacerdotes en sobrepelliz; paseado por entre las naves bajo el santo Palio, y colocado en el altar al lado del Dios crucificado por los hombres…

En la tribuna del Espíritu Santo se alzaba al mismo tiempo la voz del misionero apóstata de la santa ley del Evangelio, y buscando la inspiración de su palabra, no en el sagrado tabernáculo donde se encierra la primera ofrenda que hace al alma el legado sublime del catolicismo, sino en la imagen ensangrentada del renegado de su Dios y de sus doctrinas en la tierra, trasmitía al pueblo, ignorante y ciego que cuajaba el templo, no esa predicación de amor y de paz, de abnegación y de virtud, de sacrificio y de hermandad que le dictó el Hombre Dios desde el Calvario, sino el odio de Caín, y la mofa sangrienta del que presentaba el vinagre y la hiel a Quien pedía desde la cruz una gota de agua para sus labios abrasados…

Sobre las losas de esos templos, en sus atrios, los mazorqueros, inflamados por la palabra de sus predicadores, agitaban su cuchillo y juraban mellarlo sobre la garganta de los unitarios.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker