Amalia

Amalia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Rogamos al Dios del cielo y de la tierra, Soberano Rey que dé rigor al brazo victorioso de Vuecelencia, para que reporte nuevos triunfos sobre sus encarnizados enemigos que acaban de invadir el país, y para que sean pulverizados por Vuecelencia bajo la protección de la divina Providencia. En todas nuestras oraciones elevamos votos al Ser Supremo porque se completen todas las glorias de Vuecelencia sin peligro de su vida, ni de su importante y preciosa salud. Y que, abrasado en el divino amor en que arde, viva eternamente para la felicidad de su pueblo. Éstos son los votos que a nombre de toda la comunidad de las Pobres Capuchinas, hace al Cielo y los transmite a Vuecelencia en Buenos Aires… de agosto de 1840.

Sor Marta del Rosario,

Indigna Abadesa.

—¡Magnífico está, madre abadesa!

—¿Lo halla usted bueno?

—No lo haría mejor el señor don Felipe, a pesar de su inmensa sabiduría y elocuencia.

—Vaya, pues, muchas gracias, señor don Cándido.

—¿Entonces no ordena Su Reverencia nada más?

—Nada más.

—Luego que el señor gobernador delegado haya impuéstose de este santo documento, yo mismo se lo traeré a Su Reverencia para que lo haga poner en limpio.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker