Amalia

Amalia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Romper con las viejas preocupaciones españolas en política, en comercio, en literatura, y hasta en costumbres, cuando el pueblo se las fuese dando a sí mismo; era imprimir a la revolución el movimiento reformador del siglo; era ponerse a la altura de las ideas de la época; era hacer, en fin, lo que la misma España había de tentar más tarde bajo el reinado de Isabel II.

«Quedarse fijo en su abuelo y en su bisabuelo», para, por esa solidaridad de tradiciones paternas, darse la mano con la civilización europea, como acaba de pretenderlo no sé qué mal conocedor de nuestra historia europea, que ha escrito no sé qué con el título de Nueva Troya[97], era cuanto se necesitaba para no ser más de lo que fueron el abuelo y el bisabuelo, en tiempo de Carlos III y de su antecesor. Reproducción que, felizmente, la Revolución tuvo el buen sentido de no apetecer jamás.

El mejor alguacil del Santo Oficio no habría opinado de otro modo; jurando que era una verdadera herejía no ser el nieto lo que fue el abuelo. Pero sigamos el campo de los vastos acontecimientos que narramos de carrera; y de esta suerte se han de percibir claras y distintas las reproducciones del abuelo y bisabuelo en el nieto, dando sus naturales consecuencias; y las que nacieron del divorcio de estas tradiciones pestilentes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker