Amalia

Amalia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí; pensaba en ti; te veía, pero no aquí, no en la tierra; te veía a mi lado en un espacio diáfano, azulado, bañado suavemente por una luz de rosa, respirando un ambiente perfumado y embriagado de una armonía celeste que vibraba en el aire; te veía en uno de esos instantes de éxtasis en que una fuerza sobrenatural parece desprenderme de la tierra.

—¡Oh, sí, tú no eres de la tierra, alma de mi alma! —dijo Eduardo, sentándose en el declive del pequeño médano y colocando a Amalia al lado suyo, su pie casi tocando las espumosas y rizadas ondas.

—Tú no eres de la tierra —continuó—. ¿No ves qué majestad, cuánta belleza sobre el pálido rostro de la luna? Pues hay mayor majestad, mayor encanto sobre tu frente alabastrina. ¿Ves esa luz que se diría que se difunde bajo la bóveda del cielo? Pues más bella es la luz de tus miradas, más tierna y melancólica que el rayo azul de estos diamantes de la noche. ¡Oh! ¡Por qué no puedo remontarme contigo al más espléndido de esos astros, y allí, coronada de luz, llamarte la reina, la emperatriz del universo! ¡Ah, cuánto te amo, Amalia, cuánto te amo! Con mis manos yo querría cubrir la delicada flor de tu existencia, para que los rayos del sol no ajaran su belleza, y con el aliento abrasado de mi pecho yo quisiera ausentar el invierno de tu lado…

—¡Eduardo! ¡Eduardo!

—¡Cuán bella estás, Amalia!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker