Ismaelillo
Ismaelillo De pluma armarse,
Y buscar en mis brazos
Tregua al combate?
Venga, venga. Ismaelillo:
La mesa asalte,
Y por los anchos pliegues
Del paño árabe
En rota vergonzosa
Mis libros lance,
Y siéntese magnífico
Sobre el desastre,
Y muéstreme riendo,
Roto el encaje,—
—¡Qué encaje no se rompe
En el combate!—
¡Su cuello, en que la risa
Gruesa onda hace!
Venga, y por cauce nuevo
Mi vida lance,
Y a mis manos la vieja
Péñola arranque,
¡Y del vaso manchado
La tinta vacié!
¡Vaso puro de nácar:
Dame a que harte
Esta sed de pureza:
Los labios cánsame!