La ideologia alemana
La ideologia alemana «En sus filas forman todos los que gritan: ¡Fuera la Biblia! ¡Fuera, sobre todo, la religión cristiana, que es la religión de la humillación y del espÃritu servil! ¡Fuera, sobre todo, cuanto sea fe! Nosotros no sabemos nada de dios ni de la inmortalidad. Esas no son más que quimeras cerebrales, que vosotros explotáis en beneficio vuestro» (debiera decir: que los curas explotan en beneficio suyo) «y que urden la mentira y el engaño. Verdaderamente, quien todavÃa crea en tales cosas es un gran necio».
Kuhlmann polemiza, en efecto, violentamente contra quienes combaten por principio la doctrina de la fe, de la humildad y la desigualdad, es decir, de la «diferencia de clase y de nacimiento». ¡Quiere fundar su socialismo sobre la infame doctrina de la esclavitud predestinada, que, tal como la expresa Kuhlmann, recuerda mucho a Friedrich Rohmer, sobre la jerarquÃa teocrática y, en última instancia, sobre su propia persona sagrada!
«Toda rama del trabajo», leemos en la p. 42, «será dirigida por el más diestro, quien intervendrá también personalmente en las labores, y cada rama en el reino del disfrute por el más alegre, quien personalmente disfrutara con los otros. Pero, como la sociedad es indivisa y solo tiene un espÃritu, todo el orden será dirigido y gobernado por un hombre. Y este será el más sabio, el más virtuoso y el más bienaventurado».
Y en la p. 34 se nos dice: