La ideologia alemana
La ideologia alemana En la p. 105, tiene este varón imbuido del santo temor de dios la desvergüenza de reprocharle a Feuerbach: «Feuerbach hace del individuo, del hombre deshumanizado del cristianismo, no el hombre», «el hombre verdadero» (!), «real» (!!), «personal» (!!!) (predicados estos motivados por La Sagrada Familia y por Stirner), «sino el hombre privado de virilidad, el esclavo», afirmando con ello, entre otras cosas, el absurdo de que él, san Bruno, es capaz de hacer hombres con su cabeza.
Y, en el mismo citado pasaje, leemos también: «En Feuerbach, el individuo debe someterse al género, servirlo. El género de Feuerbach es lo absoluto de Hegel y, como este, no existe en parte alguna». Lo mismo aquí que en todos los demás pasajes, no puede regatearse a san Bruno la gloria de hacer depender las relaciones reales de los individuos de su interpretación filosófica. No sospecha siquiera cuál es la relación que media entre las ideas del «espíritu absoluto» de Hegel o las del «género» de Feuerbach y el mundo existente.