La ideologia alemana
La ideologia alemana El mismo san Bruno nos da una explicación, ciertamente misteriosa, pero decisiva, acerca de las causas de su oposición: «¡Como si mi yo no tuviese también este determinado sexo, único por delante de todos los demás, y estos determinados y únicos órganos sexuales!». (Además de sus «únicos órganos sexuales», el virtuoso tiene, como se ve, un «sexo único» aparte). Este sexo único se explica en la p. 121, donde se dice que «la sensualidad devora, como un vampiro, toda la médula y la sangre de la vida del hombre y es la barrera infranqueable en la que el hombre tiene necesariamente que asestarse el golpe de muerte».