La ideologia alemana
La ideologia alemana «Y así el espíritu anhela llegar a ser todo en todo», sentencia un tanto misteriosa, que se explica en los términos siguientes: «Aunque soy espíritu, no soy, sin embargo, un espíritu acabado y tengo necesariamente que buscar el espíritu perfecto». Ahora bien, si san Max es un «espíritu imperfecto», «existe una diferencia» entre que tenga que «perfeccionar» su espíritu o tenga que buscar «el espíritu acabado». Dos o tres líneas antes, había hablado solamente del espíritu «pobre» y del espíritu «rico» —diferencia cuantitativa, profana—, pero ahora, de pronto, se pone a hablar del espíritu «imperfecto» y del espíritu «acabado», diferencia cualitativa y misteriosa. La aspiración de desarrollar el propio espíritu puede convertirse, ahora, en la caza del «espíritu imperfecto» «al espíritu acabado». El espíritu santo se pasea como espectro. Escamoteo número 2.
El sagrado autor prosigue: «Pero con esto» (es decir, al convertirse la aspiración a «perfeccionar» mi espíritu en la búsqueda «del espíritu acabado») «vuelvo a perderme inmediatamente, después de haberme encontrado como espíritu, al inclinarme ante el espíritu acabado como ante algo que no me es propio, sino que se halla más allá de mí, y sentir mi vaciedad», p. 18.