La ideologia alemana
La ideologia alemana Esto no es sino un ulterior desarrollo del escamoteo número 2. Una vez que el «espíritu acabado» se presupone como algo existente y se lo contrapone al «espíritu imperfecto», se comprende de suyo que el «espíritu imperfecto», el adolescente, siente dolorosamente «su vaciedad» hasta el fondo de su corazón. Prosigamos.
«Es cierto que todo depende del espíritu, pero ¿acaso todo espíritu es el espíritu verdadero? El verdadero y auténtico espíritu es el ideal del espíritu, el “espíritu santo”. No es mi espíritu ni tu espíritu, sino cabalmente» (!) «un espíritu ideal, ultraterrenal; es “dios”. “Dios es el espíritu”», p. 18.
De pronto, como vemos, el «espíritu acabado» se convierte en el «verdadero espíritu», e inmediatamente después en el «espíritu verdadero y auténtico». Y, definiéndolo más detalladamente, se nos dice que este es «el ideal del espíritu, el espíritu santo», lo que se demuestra diciendo que «no es mi espíritu ni tu espíritu, sino cabalmente un espíritu ultraterrenal, ideal, dios». El verdadero espíritu es el ideal del espíritu ¡porque es «cabalmente» un espíritu ideal! ¡Qué «virtuosidad de pensamiento»! Y, de pasada, observaremos que, hasta ahora, no se había hablado para nada de «tu» espíritu. Escamoteo número 3.