La ideologia alemana
La ideologia alemana «Concluimos, así, que el hombre no es justificado por las obras, sino solamente por la fe» (A los rom. 3, 28).
Hegel, para quien también el mundo moderno se resuelve en el mundo de los pensamientos abstractos, define la misión de la filosofía moderna, por oposición a la antigua, diciendo que, en vez de liberarse, como los antiguos, de la «conciencia natural» y de «purificar al individuo, haciéndolo salir del modo sensorial inmediato, hace de él una sustancia pensada y pensante» (el espíritu), para superar los pensamientos plasmados, determinados, fijos. Con lo cual, añade, se consuma «la dialéctica» (Fenomenología del Espíritu, pp. 26-27). Stirner se diferencia de Hegel en que lleva a cabo lo mismo que él, pero sin dialéctica.
Qué tienen que hacer aquí los «libres», nos lo dice la economía del Antiguo Testamento. No podemos nosotros evitar que el yo, del que nos hemos ocupado tan de cerca, quede ahora relegado ante nosotros a una vaga lejanía. No es, en modo alguno, culpa nuestra el que no pasáramos inmediatamente al yo desde la p. 20 de «el libro».
La clave para comprender la crítica del liberalismo en san Max y en sus predecesores es la historia de la burguesía alemana. Destacaremos algunos momentos de esta historia, a partir de la Revolución francesa.
