La ideologia alemana
La ideologia alemana El «yo», con su propiedad, con su mundo, consistente en las cualidades que acaban de «señalarse», es el apropiador. Como sujeto que disfruta de sí mismo y se consume a sí mismo, es el «yo» en la segunda potencia, el apropiador del apropiador, que al mismo tiempo que se desprende se pertenece a sí mismo; es, por tanto, la «absoluta negatividad», en su doble determinación como indiferencia y relación negativa consigo mismo, con el apropiador. Su propiedad sobre el mundo y su desprendimiento de él se han convertido ahora en esta relación negativa consigo mismo, en este disolverse a sí mismo y este pertenecerse a sí mismo del apropiador. El yo, así determinado, es