La ideologia alemana
La ideologia alemana El señor Grün no se limita, pues, a copiar los errores de Stein, sino que, a base de pasajes de Stein mantenidos vagamente, fabrica otros nuevos. Para disimular sus plagios, destaca solamente los hechos más salientes, pero despojándolos de su carácter de hechos, al descoyuntarlos de su trabazón cronológica y privarlos de su motivación y prescindiendo, además, hasta de los eslabones más indispensables. Lo que hemos visto más arriba es, literalmente, todo lo que el señor Grün tiene que decirnos acerca de la vida de Saint-Simon. En esta exposición, la agitada y activa vida de Saint-Simon se convierte en una serie de ocurrencias y acaecimientos que ofrecen realmente menos interés que la vida de cualquier campesino o especulador de su tiempo en una de las agitadas provincias de Francia. Y, después de esta chapucería biográfica, exclama: «¡Esta vida, auténticamente civilizada!». E incluso no se recata en decir, p. 85: «La vida de Saint-Simon es el espejo del mismo saint-simonismo», como si esta «vida» de Saint-Simon vista por Grün pudiese ser el espejo de algo, fuera del modo «mismo» de hacer libros del señor Grün.