La ideologia alemana
La ideologia alemana «Todo el saint-simonismo, como sistema social, no era otra cosa que una lluvia de pensamientos que una benéfica nube descargaba sobre el suelo de Francia» (más arriba, en pp. 82-83, era «una masa de luz, pero todavÃa como un caos luminoso» [!], «no como una claridad ordenada» [!!]). «Era un espectáculo que producÃa, al mismo tiempo, la impresión más patética y más divertida. El poeta murió antes de la representación y uno de los directores de escena en el transcurso de ella; los demás directores de escena y todos los actores se despojaron de sus ropajes dramáticos, volvieron a cubrirse con sus vestidos usuales, se marcharon a sus casas e hicieron como si no hubiera pasado nada. Fue un espectáculo interesante, aunque al final un poco embrollado; algunos actores cargaron la nota, y eso fue todo», p. 104.
¡Con cuánta justeza caracterizaba Heine a quienes ladraban tras el: «He sembrado dientes de dragón y he cosechado pulgas!».